JeremiahJudaism / Hebrew BibleAccepted ScriptureBiblical Hebrew / AramaicShareJeremiah 4RV1909 - EnglishMoreVersion - 9 availableWorld English BibleKing James VersionAmerican Standard VersionDarby BibleYoung's Literal TranslationWebster BibleGeneva BibleDouay-Rheims ChallonerReina-Valera 1909WEBKJVASVDarbyYLTWebsterGenevaDouayRV1909LanguageEnglishEspañol‹Jeremiah 1Jeremiah 2Jeremiah 3Jeremiah 4Jeremiah 5Jeremiah 6Jeremiah 7Jeremiah 8Jeremiah 9Jeremiah 10Jeremiah 11Jeremiah 12Jeremiah 13Jeremiah 14Jeremiah 15Jeremiah 16Jeremiah 17Jeremiah 18Jeremiah 19Jeremiah 20Jeremiah 21Jeremiah 22Jeremiah 23Jeremiah 24Jeremiah 25Jeremiah 26Jeremiah 27Jeremiah 28Jeremiah 29Jeremiah 30Jeremiah 31Jeremiah 32Jeremiah 33Jeremiah 34Jeremiah 35Jeremiah 36Jeremiah 37Jeremiah 38Jeremiah 39Jeremiah 40Jeremiah 41Jeremiah 42Jeremiah 43Jeremiah 44Jeremiah 45Jeremiah 46Jeremiah 47Jeremiah 48Jeremiah 49Jeremiah 50Jeremiah 51Jeremiah 52›Jeremiah 4ListenPlay this chapter in spoken English.Save chapterListen to chapter1SI te has de convertir, oh Israel, dice Jehová, conviértete á mí; y si quitares de delante de mí tus abominaciones, no andarás de acá para allá. 2Y jurarás, diciendo, Vive Jehová, con verdad, con juicio, y con justicia: y bendecirse han en él las gentes, y en él se gloriarán. 3Porque así dice Jehová á todo varón de Judá y de Jerusalem: Haced barbecho para vosotros, y no sembréis sobre espinas. 4Circuncidaos á Jehová, y quitad los prepucios de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalem; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien apague, por la malicia de vuestras obras. 5Denunciad en Judá, y haced oir en Jerusalem, y decid: Sonad trompeta en la tierra. Pregonad, juntad, y decid: Reuníos, y entrémonos en las ciudades fuertes. 6Alzad bandera en Sión, juntaos, no os detengáis; porque yo hago venir mal del aquilón, y quebrantamiento grande. 7El león sube de su guarida, y el destruidor de gentes ha partido; salido ha de su asiento para poner tu tierra en soledad; tus ciudades serán asoladas, y sin morador. 8Por esto vestíos de saco, endechad y aullad; porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros. 9Y será en aquel día, dice Jehová, que desfallecerá el corazón del rey, y el corazón de los príncipes, y los sacerdotes estarán atónitos, y se maravillarán los profetas. 10Y dije: ¡Ay, ay, Jehová Dios! verdaderamente en gran manera has engañado á este pueblo y á Jerusalem, diciendo, Paz tendréis; pues que el cuchillo ha venido hasta el alma. 11En aquel tiempo se dirá de este pueblo y de Jerusalem: Viento seco de las alturas del desierto vino á la hija de mi pueblo, no para aventar, ni para limpiar. 12Viento más vehemente que estos vendrá á mí: y ahora yo hablaré juicios con ellos. 13He aquí que subirá como nube, y su carro como torbellino: más ligeros con sus caballos que las águilas. ¡Ay de nosotros, porque dados somos á saco! 14Lava de la malicia tu corazón, oh Jerusalem, para que seas salva. ¿Hasta cuándo dejarás estar en medio de ti los pensamientos de iniquidad? 15Porque la voz se oye del que trae las nuevas desde Dan, y del que hace oir la calamidad desde el monte de Ephraim. 16Decid á las gentes; he aquí, haced oir sobre Jerusalem: Guardas vienen de tierra lejana, y darán su voz sobre las ciudades de Judá. 17Como las guardas de las heredades, estuvieron sobre ella en derredor, porque se rebeló contra mí, dice Jehová. 18Tu camino y tus obras te hicieron esto, ésta tu maldad: por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón. 19¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra. 20Quebrantamiento sobre quebrantamiento es llamado; porque toda la tierra es destruída: en un punto son destruídas mis tiendas, en un momento mis cortinas. 21¿Hasta cuándo tengo de ver bandera, tengo de oir voz de trompeta? 22Porque mi pueblo es necio; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron. 23Miré la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y los cielos, y no había en ellos luz. 24Miré los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruídos. 25Miré, y no parecía hombre, y todas las aves del cielo se habían ido. 26Miré, y he aquí el Carmelo desierto, y todas sus ciudades eran asoladas á la presencia de Jehová, á la presencia del furor de su ira. 27Porque así dijo Jehová: Toda la tierra será asolada; mas no haré consumación. 28Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, pensé, y no me arrepentí, ni me tornaré de ello. 29Del estruendo de la gente de á caballo y de los flecheros huyó toda la ciudad; entráronse en las espesuras de los bosques, y subiéronse en peñascos; todas las ciudades fueron desamparadas, y no quedó en ellas morador alguno. 30Y tú, destruída, ¿qué harás? Bien que te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; menospreciáronte los amadores, buscarán tu alma. 31Porque voz oí como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sión que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya á causa de los matadores. ‹Previous chapterJeremiah 3Next chapterJeremiah 5›Similar passagesBy tradition and source labelFind similarCompare selectedCompare with similarAsk Deep ThoughtSelect passages to search for parallels.VersionsJeremiah 4 across 9 versionsShow all 9WEB - World English BibleKJV - King James VersionASV - American Standard VersionDarby - Darby BibleYLT - Young's Literal TranslationWebster - Webster BibleGeneva - Geneva BibleDouay - Douay-Rheims ChallonerRV1909 - Reina-Valera 1909Tap any verse to select it, then compare selected passages or ask Deep Thought. Public Domain